Curiosidades animales
Publicado por Jordi Guzman en 26 Marzo 2008
Los paleozoólogos han calculado que hace unos 12.000 años el ser humano amaestro el lobo, siendo éste pues el primer mamífero domesticado, aunque otros investigadores creen que el reno pudo serlo ya mucho antes, hacia el 18.000 a. C. Después vendrían el carnero, la oveja y la cabra, hacia el 7.700 a. C.; hace unos 7.000 años el cerdo, la gallina y el ganado vacuno; hace 5.000 años, se generalizó la domesticación del asno, el caballo y el dromedario, seguidos del búfalo y el gato. Durante el primer milenio después de Cristo, se añadieron a la lista el conejo y el resto de las reses lanares. Por su parte, según todas las pruebas arqueológicas, el ave domesticada en primer lugar fue el ganso silvestre, que ya acompañaba al hombre en el periodo neolítico, hace unos 20.000 años, en Europa suroriental y Asia Menor. Por su parte los primeros pollos fueron domesticados en China hace unos 6.000 años. Finalmente se sabe que los mayas domesticaron al pavo mucho antes de la llegada de los españoles a América.
El gato no fue considerado en Europa como animal domestico hasta bien entrada la Edad Media, en que unos mercaderes orientales introdujeron este animal en Venecia como remedio contra una plaga de ratas que infestaba aquella república adriática. Hasta entonces, el gato era considerado como animal salvaje y un apetecible manjar, y como tal era cazado y degustado. Se cree que el gato domestico proviene del cruce de dos especies salvajes: el gato europeo y el gato de los matorrales de África; este último es el que convivía en los hogares del antiguo Egipto hace más de 3.000 años.
Hay pruebas arqueológicas que demuestran que los egipcios entrenaban mandriles para que sirvieran las mesas. Por su parte, los chinos, durante el reinado de Kublai Jan (1215-1294), amaestraban leones para que abatiesen búfalos y osos y aguardaban junto a la presa la llegada de los cazadores. Asimismo, también utilizaban grillos como perros guardianes, pues estos animales dejan de cantar en cuanto oyen el menor ruido. También tenia mucho éxito en China, hace más de 1.000 años, la lucha entre grillos como una de las distracciones más populares. Pero aun antes de todo eso, los chinos pusieron en marcha un eficaz sistema de reparto de correspondencia a larga distancia, mediante gansos amaestrados que, a modo de palomas mensajeras, llevaban de un lugar a otro toda clase de documentos y noticias.
El pájaro indicador, una ave propia de África subsahariana, se alimenta principalmente de larvas y cera de abejas. Pero como no puede romper por si sola los panales, pía para atraer la atención del ratel ( un pequeño mustélido parecido al tejon), de otros animales y del hombre. Por ejemplo, los boran y los wanderboro, tribus nómadas del norte de Kenia, se benefician de esta curiosa simbiosis entre animales y hombres. Los pájaros gritan, revolotean y emiten determinados sonidos que son descifrados por los nativos, que los contestan con silbidos y golpeando troncos de árboles. El pájaro indicador espera, entonces, que los hombres abran en nido, lleguen hasta los panales y espanten a las abejas, para que, así, unos y otros – hombres y pájaros – cosechen la miel.
La introducción de conejos en Australia por los primeros colonos ingleses a mediados del siglo XIX casi desertizó por completo el territorio interior de esta isla-continente. Sin encontrar casi ningún enemigo natural – los colonos habían acabado casi con la población de dingos (perros salvajes) y otros depredadores potenciales –, se reprodujeron con gran rapidez a partir de las siete parejas llevadas allí en 1859 por el ingles Thomas Austin, acabando con la reserva de pastos del interior australiano, que fue esquilmado de tal forma que el suelo prácticamente se convirtió en un desierto de arena sin ninguna defensa natural y fue barrido por los vientos. En 1950, el virus mortal de la mixomatosis fue llevado a Australia y consiguió controlar la plaga de conejos, que por entonces se llegó a calcular que estaba formada por no menos de 1.000 millones de ejemplares. Este virus, que transmiten los mosquitos, fue descubierto en los roedores de Brasil, en los que produce una enfermedad endémica leve. En 1953, un ciudadano francés inyecto el virus a los conejos que asolaban su finca, dañando sus cosechas. De ahí se extendió el virus por toda Europa, causando grandes estragos en la población de conejos europea.
El libro de los hechos insólitos. Gregorio Doval. Alianza Editorial. Biblioteca de consulta 8124.




















Pasa la vida, hace un año « Pasa la vida escribió
[...] Curiosidades animales, los humanos llevamos milenios de relación, de todo tipo, conlos animales. [...]