Aznar: su vision y su fantasia
Publicado por Jordi Guzman en 24 Octubre 2007
Cuando leo titulares del tipo “La izquierda a lo largo de su historia tiene demasiadas cosas de las que avergonzarse”, dicho por el expresidente Aznar, ¡como si la derecha no tuviese las mismas, por lo menos!, es que me saca de mis casillas. Estaba pensando hacer un articulo vitriólico sobre este personaje, pero voy a dejar que sea un profesional como Félix Soria del excelente blog Im-Pulso quien lo haga, por que cuando uno lo ve todo rojo pierde la razón y la perspectiva. Ahí va el articulo completo que él ha titulado El caudillo Aznar cierra “su” España.
José María Aznar López, líder del PP-línea bronca –sector que hoy controla el aparato de los conservadores–, ha puesto en el mercado su libro Cartas a un joven español. Con relación al contenido de este libro, hay cinco detalles que a mi juicio merecen atención porque ilustran la moral y la mentalidad del autor:
Sobre los éxitos de sus gobiernos
Dice: “La tasa de paro era del 24%. Entre los jóvenes, esa misma tasa de paro llegaba nada menos que el 50%. La de las mujeres era del 35%. Todo muy ’social’. Más bien, muy socialista”.
Aznar tergiversa los hechos para atribuirse el bum macroeconómico (o financiero) y la creación de empleo –casi todo precario, por cierto– derivados de la bonanza económica que se vivió en Occidente desde 1992-93 y que todavía hoy es perceptible, si bien empieza a flaquear.
Además, ese crecimiento –que no desarrollo– no se produjo sólo en España ni gracias al PP, ni ahora cambia el ciclo sólo en España ni por culpa del actual gobierno. Además, los gobiernos del PP nada hicieron para aprovechar ese escenario benigno, salvo privatizar bienes y empresas públicas y desregular la actividad económica. De hecho, durante las legislaturas con mayorías relativa y absoluta del PP el gasto social de los presupuestos descendió y no ha vuelto a recuperar el pulso hasta que el PP perdió la mayoría.
Sobre el nacionalismo
Dice: “El nacionalismo simplifica y reduce la acción a una dimensión única, la defensa de la nación (…) El nacionalismo ha sido uno de los peores enemigos del pluralismo (…) es alérgico, cuando no contrario, al pluralismo (…) una trampa en la que no hay que caer”.
El nacional-catolismo español de los aznar es el más agresivo y esterilizador de los nacionalismos que hoy existen en las Españas; es excluyente, extraordinariamente agresivo y mina la posibilidad de que las distintas naciones de las Españas convivan en el territorio de un mismo Estado.
Sobre la lucha contraterrorista
Dice: “Hay que ser optimistas, como lo fuimos en 1996 con el terrorismo de la banda ETA. Nadie pensaba entonces que fuera posible romper el espinazo de la banda mafiosa y terrorista y, en 2004, estaba ya prácticamente muerta (…) Por suerte, hasta 2004 las cosas se hicieron bien y espero que el apaciguamiento no nos haya hecho retroceder demasiado”.
ETA nunca ha estado muerta. Ciertamente, las medidas represivas dañaron y dañan su capacidad de maniobra, pero al mismo tiempo y de forma proporcional la actitud anti-galleguista, anti-catalanista y anti-vasquista del españolista PP ha sido y es el principal alimento de los independentistas –y también de los que propugnan el uso de la violencia– de las distintas naciones o territorios que forman parte del Estado. El nacionalismo de los aznar hace ganar adeptos a todos los nacionalismos.
Sobre la enseñanza pública
Dice: “Lo que se ha puesto en marcha [se refiere a Educación para la Ciudadanía] es algo que no tiene nada que ver con la transmisión del saber, y sí con una voluntad (…) de adoctrinamiento nueva en los países democráticos (…) La escuela tiene que infundir en los alumnos el respeto a los valores cívicos (…) pero eso no quiere decir inculcarles una ideología”.
Antes de enunciar su tesis, Aznar debería aclarar cuáles son sus valores cívicos. ¿Es un valor cívico mentir para ir a la guerra? Dejando de lado cuestiones concretas, es obligado subrayar que los valores cívicos objetivos o naturales no existen. Aznar es nacional-católico y defiende –al igual que el autoritario Estado del Vaticano– que todo valor ético o moral que sea ajeno a su concepción del mundo es deleznable y perseguible. Para los aznar, los humanos que no piensan como ellos están equivocados y deben ser sojuzgados o re-educados. Aznar miente al afirmar que Educación para la Ciudadanía es una asignatura nueva en Occidente, España es uno de los pocos países de la Unión Europea (UE) que todavía no ha traspuesto a sus programas de enseñanza la directiva de la UE que insta a promover entre los escolares la tolerancia y el respeto al Estado de Derecho. ¿Qué entiende el por educar?, ¿acaso defiende aberraciones como las que financia el gobierno autonómico de Esperanza Aguirre al pagar viajes educativos a Suazilandia?
Sobre la familia
Dice: “No me parece correcto que se le dé el carácter de matrimonio a una unión que no sea entre un hombre y una mujer. Es algo respetable, pero no forma un matrimonio. Ni equivalente, ni alternativo (..) No sé, y creo que nadie lo sabe, qué pasará cuando un niño o una niña no puedan llamar padre ni madre a quienes se dicen sus progenitores pero que en muchos casos no lo van a ser. No sé si se están anteponiendo los sueños de los adultos a los derechos, esta vez muy reales, de los niños”.
Atendiendo a su acepción etimológica clásica, se puede abrir el debate sobre la oportunidad de utilizar la palabra matrimonio para los emparejamientos de homosexuales. Pero Aznar y el PP apelan a ese tecnicismo lingüístico como trampolín para juzgar y condenar por inmoral que dos personas del mismo sexo legalicen su convivencia (o estado civil).
El concepto de familia que sacralizan Aznar, la Iglesia Católica y parte de la judicatura española es sectario, pues prescinde de que la familia la forman y la regulan quienes forman parte de ella. Nadie más. Ni siquiera los católicos –tampoco los fundamentalistas de esa fe– tienen un solo modelo de familia. La ley ampara y regula derechos y obligaciones, pero en un Estado de Derecho democrático las leyes no deben sustentar prejuicios éticos o morales referidos a la vida privada de los individuos. Esto es criterio fundamental en Derecho y el letrado Aznar lo sabe, o debería saberlo.





















Lughnasad escribió
Sobre lo que dice Aznar sobre la vergüenza de la izquierda, simplemente dar mi opinión, de que esos regímenes realmente no eran de izquierdas. El comunismo stalinista no es el comunismo verdadero, ni mucho menos, un socialismo libertario. El comunismo chino no es tampoco comunismo, son dictaduras con un disfraz comunista sólo en las formas. En el fondo, de izquierdas tienen poco y eso es algo, que ha hecho mucho daño, hemos (me incluyo) tardado muchos años,demasiados, en reaccionar.
Salud.
Jordi Guzman escribió
A mi lo que me sulfura es que la derecha española utilice la técnica nazi (por que fueron ellos la que la inventaron) de ir repitiendo una mentira hasta que se convierte en verdad y de culpar a otros de cosas que ellos hacen o han hecho. Lo encuentro vergonzoso.
http://es.wikipedia.org/wiki/Joseph_Goebbels#Los_principios_de_la_propaganda
Lughnasad escribió
Totalmente de acuerdo. Y es que creo que tenemos la peor derecha de europa.
Jordi Guzman escribió
Pero la peor de lejos. En Europa hay la derecha (democristianos) y la ultra-derecha. Aquí están todos en el mismo partido, camuflados perfectamente.
enkil escribió
Excelente artículo de Felix y estupendo que lo reproduzcas. Lo de Aznar no tiene delito, lo peor tal vez no sea lo que dice, sino que aún hay gente que se lo crea. La hipocresía de este hombre (y del PP en general) no tiene límites, por ejemplo a la hora de decir que en 2004 ETA estaba muerta y tras perder las elecciones defender una teoría de la conspiración (que se demostrado mil veces que era falsa) sobre la autoría de esta en el 11M. O sea, ¿por un lado la banda estaba vencida y por otro es capaz de organizar un atentado de semejante calibre implicando hasta a la santísima trinidad?. Y este es solo un ejemplo, cada palabra de este sujeto es una falacia y una abominación. Se empeñan en llamarnos idiotas, en creer que pueden engañar a la mayoría suficiente para volver al poder. No lo vamos a consentir. ¿Como podemos tener una derecha tan ráncia y ridícula. Yo no digo que todos tengamos que ser de izquierdas, respeto quien defienda otras creencias, pero con cordura, con diálogo, sin mentiras tan evidentes y sin tanta falacia.
Señor Aznar, diga lo que diga nunca olvidaremos que nos metió en una guerra salvaje e injusta pasándose por el forro lo que opinaba el 99% de la población. Pero no solo es eso, son muchas más cosas. Hay que hacer tripas corazón si es necesario e ir a votar para que no salga esta gentuza, aunque sea con una pinza en la nariz.
Jordi Guzman escribió
Si es que ese es el problema, que hay gente (y mucha) que se cree lo que dice. Como ha dicho recientemente Santiago Carrillo “la derecha y la iglesia es lo único que no ha cambiado desde la guerra civil”. Aun van por la vida como los ganadores de la contienda y no han asimilado que perdieron las elecciones por las mentiras de la guerra y por el atentado del 11-M.